La pizza es una opción fantástica para la cena acompañada de unas verduritas a la plancha o una buena ensalada. Habitualmente hago la masa integral, pero se me había antojado hacer pizza y no tenía !OH NOOOOO!....pero como una no es nada radical y tenía por ahí medio kilito abandonado de harina de trigo común, la aproveché y pudimos disfrutar de una pizza muy crujiente y rica.
La boloñesa que lleva esta pizza son restos de la salsa que hice para unos espaguetis, pero os pongo la receta completa y ya utilizáis la cantidad que os convenga. Tengo que puntualizar que la pizza, cuanto menos cargada va de ingredientes, más rica está y menos calórica es, así nadie podrá decir que la pizza engorda...
Ingredientes:
Para la masa:
- 500g de harina
- 325ml de agua
- 1 sobre de levadura seca de panadería
- 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Para la boloñesa de pollo:
- 1 pechuga de pollo
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 1/2 bote de tomate frito casero (algún día pondré la receta)
- Sal
- 1 paquetito de queso mozzarella
- Pimiento verde italiano
- Aceite de oliva virgen extra
- Cebolla
- Orégano
Modo de preparación:
Trabajar todos los ingredientes de la masa durante 10 minutos hasta obtener una masa uniforme y lisa. Dejar reposar en un bol tapado con un paño limpio durante 3/4 de hora o 1 hora..
Mientras haremos la boloñesa, picando la cebolla, rallando la zanahoria y picando muy finita la pechuga de pollo.
En una sartén con 3-4 cucharadas de aceite rehogamos la cebolla y cuando empiece a estar blandita, incorporamos el pollo, removemos bien para que se haga y vamos deshaciendo los pegotes que se formen con la espátula. Añadimos la zanahoria y revolvemos, dejamos rehogar unos 5 minutos más. Incorporamos el tomate frito, salpimentamos y dejamos otros 3-4 minutos para que se unan los sabores. Reservar.
Cortar el pimiento verde y la cebolla en juliana muy fina y reservar.
Dividir la masa en 4 partes, y estirar una de ellas con el rodillo hasta que quede bien fina. Disponer en una bandeja para pizza o en la bandeja del horno, untada con un poquito de aceite.
Distribuir por toda la pizza unos 150g de la boloñesa, el pimiento, la cebolla y la mozzarella en trocitos pequeños.
Hornear 12-15 minutos a 220ºC en la parte baja del horno, así conseguiremos que la base quede más crujiente.
Cuando la saquemos espolvorear el orégano y servir.
Como sobra masa podéis hacer las bases de pizza y congelarlas con el tomate, el queso o la misma boloñesa. Las metéis con una bandeja en el congelador y cuando estén bien congeladas, las sacáis y las envolvéis en papel film y así tendréis unas ricas pizzas listas para meter en el horno.
Equilibrada, pobre en fibra y en colesterol.
No apta para intolerantes al gluten, a la lactosa y alérgicos a la proteína de vaca.


